Durante la cena el capitán del equipo me comentó que iba a jugar en la ronda 5. Por lo tanto, al enterarnos que tocaba enfrentar a Japón, “el canche” (Eduardo) y yo empezamos a realizar preparaciones teóricas en contra de los dos oponentes potenciales en nuestros respectivos tableros. Al menos buscaba tener una idea general, ojalá definitiva, de lo que iba a jugar.
Nos despertábamos a las 6:30 e íbamos a desayunar. Algunos jugadores prefieren seguir cierta rutina antes de jugar y eso hace que los días de torneo parezcan repetitivos: desayunar, realizar una caminata, continuar y profundizar la preparación teórica, reposar, bañarse, almorzar, trasladarse a la sala de juego, jugar. Otros no se adhieren a ninguna rutina especifica.
Carlos, Eduardo, y yo empezamos a caminar después del desayuno desde las primeras rondas. El clima había mejorado y el sol iluminaba Budapest. Las charlas durante las caminatas ayudaban a relajarnos antes de competir. La idea principal era hacer algo de cardio, pero evidentemente también era un momento para compartir en equipo. De acuerdo con los relojes de algunos compañeros, la distancia total que recorríamos era de unos 4.5 km.
A las 10:00 la alineación de todos los equipos en sus respectivos tableros era confirmada. Consulté la página y me disponía a profundizar más en la preparación, pero la sorpresa fue que no estaba en la alineación del equipo que enfrentaría a Japón. El capitán me dijo que había olvidado presentar nómina, por lo que jugaría la titular… “Je ne sais pas.”… En ese contexto, decidí ir al Museo Nacional Húngaro (MNM) para despejar mi mente. Pienso que fue una elección acertada, tienen una colección muy amplia y bella. Luego caminé en uno de los puentes que unen Buda con Pest…
Al regresar al hotel empecé a seguir los comentarios de la Olimpiada que realizaba el erudito del ajedrez GM Peter Svidler. Desde hace varias ediciones, todas las partidas de la Olimpiada son transmitidas en vivo. En nuestro match, las cosas no iban bien. Los compañeros lucharon y algunos casi salvaron posiciones inferiores, pero no fue el día para nosotros. Perdimos 0-4 contra Japón.
El pareo de la ronda 6 fue publicado y nos enfrentaríamos a Bareín. Nuevamente se me indicó que iba a jugar, por lo que después de cenar y dormir, repetí la misma rutina… hasta llegar a la sala de juego. Los árbitros anunciaban que podíamos empezar a jugar, dábamos la mano, e iniciábamos los relojes. Después de algunas jugadas, las cosas se empezaban a ver bien en mi partida. Opté por una continuación en la que ganaba material, y el oponente replicó con un sacrificio de pieza. Mi rey parecía vulnerable, pero la defensa estuvo bien ese día. Gané. El canche ya había ganado, y las posiciones de los dos compañeros que seguían jugando eran muy prometedoras. Pensé que ganaríamos 4-0. Sin embargo, al final le ganamos a Bareín 3-1.
El día libre rompe varias rutinas, aunque igual hicimos la caminata de la mañana. En la tarde varios fuimos al “Parque de la Ciudad” y caminamos en el lugar. Me gustan mucho los parques en Europa, son espacios amplios con naturaleza y senderos. Las personas llegan a hacer deporte, juntarse con amigos y familia, o simplemente a caminar junto a su perro. Se siente mucha paz… La tarde terminaba y volvimos al hotel, debíamos alistarnos para volver a jugar…
Emiratos Árabes Unidos sería el oponente de la ronda 7. Carlos acertó en sus dos pronósticos: el GM Saleh Salem no sería alineado en nuestro match, quizás debido a la notoria diferencia de elo; y en el match estelar de la jornada India vs. China, los chinos no alinearían al Campeón Mundial GM Liren Ding, ya que venía de perder en la ronda anterior y pronto jugará el match por el título con GM Dommaraju Gukesh.
Empezamos el encuentro en contra de los Emiratos Árabes Unidos. Es notorio cuando un equipo tiene apoyo. Su capitán fue el GM Vladimir Akopian, excampeón Olímpico con Armenia en el 2006. Los representantes usaban una vestimenta con el logo de la aerolínea “Emirates”. Mientras hacíamos las primeras jugadas, unos señores se tomaron fotos situados atrás de sus jugadores… En mi partida, decidí entrar en unas complicaciones que en su momento pensé que eran favorables. El oponente reaccionó con un sacrificio de calidad (torre por alfil o caballo), un peón, y principalmente dominio de las casillas oscuras. Luché y después de muchas jugadas defensivas, tuve un golpe táctico después de un error del oponente. No lo encontré y después de eso el destino quedó sellado. Perdí. Ese día perdimos con Emiratos Árabes Unidos 0.5 a 3.5.
Desagradable. Pero no había tiempo para lamentarse, ahora nos tocaba enfrentar a Omán…
(Las fotos en la sala de juego fueron tomadas por FIDE y FIDE América)